La perfección

Ten cuidado o la perfección puede destruirte por completo.

En esta sociedad desvirtuada, en la que la imagen de lo perfecto es venerada e invade todos los ámbitos de nuestra vida, hasta agobiarnos, desquiciarnos, reducirnos a poco más que máquinas y anularnos como personas, si no pones cuidado la perfección acabará destruyéndote.

Solo lo perfecto parece digno. Siempre se puede ser más y mejor. Tener más, poseer más, hacer más.

Sé más delgado, más alto, ten más pelo, más músculos, un mejor trabajo, más éxito, más dinero.

Quizá no puedas lograr algunas de estas cosas, o puede que ninguna. Quizá pases tu vida esforzándote por alcanzar todo aquello que se espera de ti, y cuando lo tengas descubras que no sirvió de nada, porque ¿quién esperaba todo eso? y ¿qué recompensa te iba a dar tenerlo?

No aceptar que la vida no es perfecta, que las cosas no saldrán bien todo el tiempo, te confundirá, te hará perder la perspectiva de la realidad y te llevará a creer que la siguiente cosa que poseas, que el siguiente proyecto que emprendas, sí lo serán. No aceptando que puedes fallar, que las cosas pueden salir mal o estropearse. No aceptando otra cosa que no sea la perfección.

Depositarás tu fe y tu esperanza en algo muy frágil. Tan frágil que seguro se romperá, y al hacerlo tú te romperás con ello.

Recuerda siempre que ni tú ni lo que te rodea sois perfectos.

Aprende de ello, acéptalo, y no te juzgarás para castigarte o perdonarte después.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar