No te preocupes demasiado, porque tomes las decisiones que tomes acabarás muerto. Siento empezar siendo tan crudo, pero puedes estar seguro de que por muy buenas y meditadas que sean tus decisiones, tu final y el mío serán el mismo. Así que lo dicho, no lo pienses demasiado.
Esto no significa que por ello te dediques a dejarte llevar sin decidir nada en tu vida. De hecho, hacer esto sería casi como adelantar el momento inevitable de la muerte. Porque, si lo piensas bien, no hay mayor acto de vida y libertad que decidir por uno mism@.
Decirdir en la vida es prácticamente una obligación. Levantarse de la cama o no, estudiar o trabajar, tener pareja o ir por tu cuenta… etc.
Es cierto que todas estas decisiones sí marcarán el paso por la vida. Pero considerando que, como ya sabemos, todos los caminos llevan al mismo lugar, una sabia opción es disfrutar en lo posible del recorrido, valorando lo bueno que en él encontremos, aprendiendo de lo no tan bueno para el siguiente paso, y no pensando en exceso en las opciones que no escogimos, porque no volverán.
La indecisión aumenta en la misma medida en que aumentan las opciones a elegir. Pero esto tan solo se debe a la necesidad constante de querer tomar siempre la decisión correcta, al miedo a errar y sentir después culpabilidad. Si eliminamos esa necesidad, ese miedo, la indecisión desaparece el instante.
Claro que existen las equivocaciones. Es parte de la vida, parte del juego. Y desde luego que hay responsabilidad sobre tus propios actos, faltaría más. Pero esto no debe darte ningún miedo, tan solo debes aceptarlo, asumirlo y vivir de acuerdo a ello.
Así que, ante cualquier decisión, tómate un tiempo para reflexionar y meditar sobre las opciones, y después tan solo actúa y olvida por completo las opciones que no escogiste.
Si con el tiempo resulta que tu decisión no fue acertada, saca un aprendizaje de ello para el futuro. Pero evita a toda costa pensar en lo que podría haber ocurrido de haber tomado una decisión diferente, ya que todo pensamiento sobre esto estará muy alejado de la realidad y no te aportará nada bueno, te lo aseguro.
Tan solo observa, piensa, decide, actúa, aprende y disfruta; evita el miedo y la culpa. Y recuerda que más pronto que tarde estarás muerto, así que no importa fallar.
Reflexiones muy acertadas. Para que quieres vivir con miedo pudiendo vivir libre y feliz. Eso sí que es vida!
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Eso es! 🙂
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